Son los datos digitales puestos a disposición de cualquier persona, con las características
técnicas y jurídicas necesarias para que puedan ser usados, reutilizados y redistribuidos
libremente en cualquier momento y en cualquier lugar.
Los datos abiertos respaldan la supervisión pública de los Gobiernos y ayudan a reducir
la corrupción porque permiten una mayor transparencia. Dan a los ciudadanos la materia
prima que necesitan para interactuar con sus Gobiernos y contribuir a la mejora de los
servicios públicos.